En algún momento soñé ver mis novelas en gradas de importantes librerías. Hoy ese sueño se transformó en utopía,pues aquellas gradas aún sostenedoras de enormes cantidades de tinta y papel, se extinguen inevitablemente. Aquí, en la nueva librería intangible, la que nace para no morir, sin editoriales y sin obligación de compra es donde ofreceré mi obra.